En una noche de insomnio escucho un ruido bastante peculiar. Viene del techo, como si alguien diera unos pasos pesados, avanzando en línea recta; pero escucho algo más: noto cómo arrastra unas cadenas.
Yo vivo en el último piso, no debería estar ocurriendo esto. Mientras recorre progresivamente el techo, puedo escuchar un quejido, como si llevara algo o a alguien…
Mientras sigue avanzando, puedo notar que se ha detenido. Ya no hay más ruidos, ya no hay estruendos. Por fin puedo descansar de este escándalo y dormir.
Justo cuando el sueño está llegando a mí, lo escucho de nuevo. Ahora puedo notar los pasos el doble de fuertes; puedo percibir cómo agita las cadenas. Los quejidos se vuelven gritos, súplicas que no puedo distinguir entre sollozos.
Abro mi ventana y veo la escalera de emergencia.
¿Será prudente ver lo que pasa?
Puedo sentir que las cadenas están golpeteando en mi ventana, debo abrirla o no podré volver a dormir.
