Respuesta al reto: Insomnio

Respuesta al reto: Insomnio

Por Amparo Valdearcos Quintin

Amparo Valdearcos Quintin
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La noche pesaba

El día había sido agotador, pero el sueño no llegaba. La habitación seguía atrapada en el calor del día y las sábanas se pegaban a mi cuerpo. Abrí la ventana buscando un poco de aire, pero la noche estaba quieta y apenas se movía una brizna.

Me acosté y encendí el aire acondicionado. El frío se me metía en los huesos, pero, aun así, lo agradecí.

Me quedé dormido, pero pronto empecé a sentir demasiado frío y apagué el aire.

Al cuarto de hora empezó el sudor. Recorría todo mi cuerpo. Me daba una vuelta en la cama y, durante un segundo, notaba el frescor de la sábana. Solo un segundo.

Me levanté y abrí la ventana. La noche pesaba; apenas se podía respirar y el poco aire que entraba era como un secador.

Una ducha de agua fría me hizo volver a la cama y, por un momento, creí que el sueño me vencía.

Entonces, en un segundo, un animal que parecía un gnomo empezó a saltar por mi cabeza. Una sonrisa picaresca asomaba en su boca; parecía burlarse de mi cara de sorpresa.

Cuando se acercó a mi nariz, su olor era como una bomba fétida. De vez en cuando meneaba los brazos, como queriendo decirme algo que yo no acertaba a entender.

Empecé a removerme, cada vez más inquieto, y aquel ser pequeño se movía todavía más. Intenté que parara porque su olor me repugnaba, pero entonces bajó de la cama y comenzó a dar vueltas alrededor de ella.

Quería pellizcarme. No sabía si era real, pero mis manos no hacían caso a mis órdenes.

Se quedó quieto y, de un salto, volvió a la almohada. Otra vez aquel olor repulsivo.

Movía la cabeza, pero su cuerpo permanecía inmóvil. Quería gritarle, pero las palabras se quedaban atrapadas en mi boca. Estaba seca y me impedía articularlas.

Entonces sonó el despertador.

Abrí los ojos, pero no me moví. Permanecí tumbado, inmóvil, esperando que aquel ser saliera de su escondite.

El olor seguía allí.

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