Se que estás leyendo esto justo cuando debías. Ramiro, se lleva la mano a su rostro. Pero, se dirige a la privacidad de su cuarto, tiene mucha curiosidad por leerla esta no tenía ni un sello, la coloca sobre la mesita para no tenerla en sus manos, pues estaba amarillenta por los años~ impresionado la ve captando algo que le llamó la atención . Se conmovió y una sonrisa vino a sus labios con un bonito recuerdo, se levantó de la silla, se fue a la ventana y vió pasar las personas y las veía a cada una. Se volvió al lugar de la carta y fijó su mirada a la expresión que le llamó la atención y se dijo viendo las letras...¡no lo puedo creer!
Pedro Ordaz
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