Taza: ¿Qué pasa, hoy no habrá café?
Yo: ¡Espera! anoche bebí demasiado.
Taza: El café ayuda para la resaca, ¡anda, necesito sentir el calor y el aroma del café!
Yo: No, no quedé embriagada por el alcohol, me bebí sus labios, su aroma, su éxtasis y sus ganas de mí.
Taza: Pero eso fue anoche, hoy es un día nuevo, una vida nueva, un nuevo comienzo.
Yo: Pero no quiero borrar su aroma, sus manos que me hicieron estremecer y todo lo que mi cuerpo sintió.
Taza: ¡No me dejes!, yo necesito el aroma del café para conectarme con tus sentidos, es la manera de compartir el elixir de la pasión.
Yo: Está bien, pero no borres el ambriago de su amor.
Taza: ¡Solo bebe y disfruta!
