La escritura es un arte fascinante que atrae a muchas personas, pero a menudo surge una pregunta: ¿se nace escritor o es posible convertirse en uno? Es una pregunta con la que me enfrento a menudo. Las dudas de los alumnos crecen al introducirse en la dinámica escritural y comprender que escribir un libro puede cualquiera, ahora escribir un texto relevante, capaz de emocionar y conmover o, en otras palabras, convertir un libro en una obra de arte, es posible solo para los consagrados.
Para los autores bisoños, es fundamental entender que la escritura es tanto un talento innato como una habilidad que se puede desarrollar con práctica y dedicación. En este artículo, exploraremos el papel de la motivación en la escritura y que aunque algunas personas pueden tener un don natural, todos pueden aprender a escribir bien.
La Mentalidad del Escritor
La mentalidad del escritor es uno de los aspectos más importantes en el camino hacia la creación literaria. Adoptar una mentalidad positiva y abierta al aprendizaje es esencial para fomentar la creatividad. En lugar de pensar “no soy un buen escritor”, es más productivo adoptar el mantra “estoy en proceso de aprender a escribir”. Esta simple transformación en el lenguaje interno marca una gran diferencia en la motivación y el progreso de un escritor.
Es importante que los autores bisoños entiendan que el fracaso y la crítica son parte integral del proceso de escritura. Cada rechazo o crítica constructiva es una oportunidad para crecer y mejorar. Fomentar una mentalidad resiliente permitirá a los escritores jóvenes ver cada obstáculo como una lección, en lugar de un fracaso definitivo. De ahí que en nuestros talleres de escritura ejerzamos la crítica con regularidad. Forma parte del proceso de aprendizaje.
El Poder de la Práctica
La práctica es el camino más seguro para convertirse en un escritor competente. Así como un músico afina su instrumento, un escritor debe cultivar su voz y estilo a través de la escritura diaria. Se puede comenzar con ejercicios simples, como escribir un diario, relatos cortos o incluso participar en desafíos de escritura. La clave es establecer una rutina que convierta la escritura en un hábito. Para esto, los retos diarios que publicamos en nuestra comunidad son excepcionales. Para mayor beneficio de los alumnos, esto no lo comentes pero..., un número significativo de retos son gratuitos.
Incorporar la lectura en la práctica es igualmente crucial. Leer obras de diferentes géneros y autores no solo enriquece el vocabulario, sino que también proporciona ejemplos de diferentes estilos narrativos y técnicas de escritura. Analizar qué funciona y qué no en las obras leídas es una herramienta insustituible para los escritores en formación.
Buscar Comunidad y Retroalimentación
La comunidad juega un papel fundamental en el desarrollo de un escritor. Encontrar un grupo de apoyo, ya sea en línea o en persona, suele ofrecer un entorno seguro para compartir trabajos, recibir críticas constructivas y motivarse mutuamente. La interacción con otros escritores no solo ayuda a entender diferentes perspectivas, sino que también inspira nuevas ideas y enfoques creativos.
Además, aprender a dar y recibir retroalimentación es una habilidad que todo escritor debe dominar. Proporcionar comentarios a otros escritores mejora su trabajo, ya que fomenta una comprensión más profunda de la narrativa y el estilo. La retroalimentación honesta y respetuosa es un componente esencial para crecer como escritor.
Conclusión
Motivar y enseñar a los autores bisoños que un escritor nace y se hace es un proceso enriquecedor tanto para el mentor como para el aprendiz. La combinación de una mentalidad abierta, la práctica constante y el apoyo de la comunidad transforma a cualquier persona en un escritor competidor. Recordemos que cada página en blanco es una oportunidad para explorar la creatividad y contar historias únicas que merecen ser compartidas.

